Los pasos para obtener el certificado energético

Para algunas personas que quieran vender un piso sigue siendo desconocido que el certificado energético es obligatorio para realizar dicha venta; el propietario debe seguir una seria de pasos para obtener con éxito este certificado y el cual no es complicado. Se tiene que contactar con un certificador autorizado, este tiene que ser un técnico habilitado para hacer certificaciones energéticas.

El certificador recibe el encargo y antes de visitar la vivienda recopila los datos importantes como la dirección exacta para obtener la ficha catastral de la casa y así conocer la superficie aproximada del inmueble y la antigüedad; además, antes de acudir a la casa solicitan al propietario la disponibilidad de facturas energéticas y datos relativos a obras de reforma que se hayan ejecutado. Dicho certificador visita la vivienda para tomar datos principalmente de la superficie, envolvente, huecos, instalaciones, la orientación de la vivienda, entre otros.

Con la toma de los datos el certificador redacta el certificado energético utilizando un programa informático reconocido por el ministerio de industria; luego el propietario de la vivienda debe presentar una copia del certificado firmado por el técnico competente en el registro de certificados de eficiencia energética de su comunidad autónoma, sin embargo, el técnico puede presentarlo en nombre del propietario se este lo autoriza para ello.

El registro de la comunidad autónoma entrega al interesado el número de registro de su certificado y en la mayoría de los casos, la etiqueta energética que se tendrá que adjuntar en toda oferta, promoción y/p publicidad dirigida a la venta de la vivienda. Cabe destacar que el propietario de la vivienda y no la inmobiliaria que la comercializa (en caso de contar con una de esas agencias) es el responsable si se publica la venta sin la etiqueta energética.

Por otro lado, existe el régimen sancionador del certificado energético, estas infracciones pueden ser leves, graves o muy graves y las multas pueden estar de 300 a 6.000 euros. Un ejemplo que se aplica, es la infracción al publicar la venta de una vivienda sin hacer mención a su calificación de eficiencia energética o exhibir la etiqueta energética sin el formato y contenido mínimo legal.