Salud óptima para un implante dental

La hipertensión y los implantes dentales, es una situación compleja que van de la mano, por lo que al momento de ir a una clínica de estética dental, el paciente debe informar que sufre de hipertensión, que es nada más y nada menos que una presión excesivamente alta de la sangre. Esta enfermedad suele darse en las personas a partir de los 60 años, sin embargo, existen casos en los que se da a más temprana edad, causada por la obesidad, mala alimentación, falta de ejercicios, consumo de tabaco y alcohol.

Por tal motivo se debe informar al dentista de la estética dental, acerca de la existencia de esta enfermedad y los medicamentos que se consumen. Para que ellos realicen un profundo diagnostico y planifiquen de manera cuidadosa el tratamiento de los implantes dentales, valorando todas las posibles complicaciones que puedan surgir debido a la medicación que toma el paciente.

Estas prevenciones se deben tomar, porque algunos de los medicamentos que se toma para el control de la hipertensión, pueden llegar a ocasionar hiperplasia gingival; que es una inflamación severa de las encías, que se puede llegar a ver alrededor de los dientes o de los implantes dentales, causando sangrado en las encías y hasta dificulta para masticar los alimentos.

Durante los tratamientos dentales que se realizan en la clínica de estética dental, el dentista, luego de verificar los protocolos para este tipo de tratamiento y realizar la planificación del proceso de implantes, busca disminuir la presión arterial, mediante una baja de estrés a través de la anestesia local o general, además de programar las visitas a primera hora de la mañana, evitando así que el paciente espere largos ratos y esto sea causa de ansiedad, que trae como resultado la subida excesiva de la tensión y la frecuencia cardiaca.